HERMANOS DE SANGRE - Stephen E. Ambrose
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| El Dream Team de la Greatest Generation |
8 años después de haber visto por primera vez la
mítica serie producida por Steven Spielberg y Tom Hanks; unos meses tan solo después de haberla terminado por quinta o sexta vez y 6 años después de haber visitado
las playas de Normandía donde tuvo lugar el
desembarco, de haber estado incluso dentro de los búnkers desde los que los nazis masacraron a los Aliados, por fin me animé con el libro que está en la Génesis de todo este fervor histórico-bélico.
Alejado por completo del mero trabajo histórico, la obra de Ambrose se aproxima
más a la crónica periodística. Al contrario de lo que sucede en obras como El día-D, del historiador Anthony Beevor, el libro de Stephen
Ambrose se centra más en el día a día del soldado raso y de sus mandos
inmediatamente superiores que en las grandes maniobras militares y políticas
que decidieron la Guerra. En como éstas determinaron la existencia de aquellos
desde la madrugada del 5 al 6 de junio de 1944, cuando saltaron sobre Normandía, hasta
el final de la Guerra, en el verano del 45. Con un estilo ágil y directo, ya digo, más propio del
reportaje periodístico que de la ficción novelada, Ambrose va retratando con
bastante detalle y cierto desapasionamiento, como fueron las jornadas más duras
de la Compañía E, tanto en Normandía como en Holanda y sobre todo en Bastogne.
Mucho menos grandilocuente que la serie de televisión es, por ello mismo y
paradojicamente, mucho más emotivo e impactante. Ambrose no necesita añadir una
coma a la crónica real para dotarle de mayor heroísmo o de más épica. Lo que
sucedió de verdad es tan abrumador que con la mitad ya llegaría para hacernos estremecer. Por otro lado
me ha chocado enormemente comprobar como todos estos tíos que acabaron
convertidos en leyendas militares, realmente odiaban la vida en el Ejército y
al Ejército Americano en particular y que el único motivo que
lograron encontrar para dar lo mejor de ellos mismos en la Guerra más cruel de
todas las posibles, era no fallar al que tenían al lado. Esa y no otra, fue su
verdadera lucha y de como se llegaron a forjar esos indestructibles lazos entre
todos ellos es de lo que de verdad trata Hermanos de sangre. Puede
parecer un libro de guerra pero en realidad es un libro sobre Amistad y
Compromiso. Sobre todo lo que de Digno puede llegar a tener el Ser Humano.
Imprescindible.
FRANKENSTEIN - Mary W. Shelley.
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| ¿Quién es el verdadero monstruo? |
...y después de casi 25 años en mi estantería por
fin he saldado la deuda que tenía con el legendario monstruo creado por Mary W.
Shelley y he logrado terminar Frankenstein. Tanto tiempo ha pasado
que ni siquiera recuerdo si he visto entera la posterior versión para el cine
de Kenneth Branagh. Mucho no debió de impactarme, eso parece obvio. Es curioso
lo que se comenta en el apéndice del libro, que
ésta debe de ser una de las historias en las que la diferencia entre la gente
que cree conocerla y la gente que realmente ha leído el libro, más abismal resulta.
Hasta hace unos días, yo era de esos que creía conocer el mito de Frankenstein.
Nada como leérselo para descubrir que soy un ignorante. O lo era, al menos. Para empezar el libro
es mucho más romántico, y me refiero a enmarcado dentro del Romanticismo, de lo
que uno pueda pensar a priori. La grandilocuencia y el lirismo exarcebado a la
hora de expresarse, las emociones desbocadas (me pareció muy significativo esa relación causa-efecto que la autora establece entre un shock emocional y unas fiebres que te ponen, durante meses, al borde la muerte), etc... todo es Romanticismo puro
y duro. Por otra parte es mucho menos terrorífico de lo que el cine nos ha vendido al tiempo que resulta mucho más oscuro, más trágico. Porque de lo que en realidad Frankenstein nos habla es de la
terrible condición humana, capaz de condenar sin juicio a alguien simplemente por su
aspecto deforme. En este sentido, el de la feroz crítica social, el libro es cuando menos brillante, deslumbrante. Tiene
también su punto de metáfora religiosa (el doctor Victor Frankenstein
presentado como un Dios Creador, el monstruo como su Obra, la relación entre
ambos...) pero aquí el sentido último se me escapa, probablemente por falta de
formación teológica. Qué le vamos a hacer.
Como puro entretenimiento también
funciona a un nivel superior. La joven Mary Shelley (tenía 18 años cuando
empezó a escribirlo) parecía dominar todos los resortes que estructuran una
buena historia y aunque no escatima en detalles tampoco se pierde en ellos y deja
que la acción fluya sin trabas de forma magistral... aunque se permita ciertas
licencias que, por ser benévolos con el mito, no consideraremos trampas. Por
ejemplo, se supone que el doctor Frankenstein es capaz de "crear"
vida (más o menos así de ambiguo se expresa en el libro) así que, cuando
empiezan a morir sus seres queridos la pregunta surge inevitable: ¿por qué no
les devuelve la vida si es capaz de dársela a un montón de pedazos de carne
ensamblados con hilo de cometa? De igual manera, queda poco claro como tal
aberración de la naturaleza, me refiero al monstruo, es capaz de, en unos pocos
meses, no ya de aprender a hablar y a escribir, sino a hacerlo como si el
mismísimo William Shakespeare le escribiese los diálogos. O como es capaz el
monstruo de perseguir al desventurado doctor por media Europa sin llamar la
atención de nadie. Ya digo que son cuestiones menores pero que
"desautorizan" en cierta medida el relato, dándole un tamiz de
inconsistencia que puede llegar a sacarte de la historia. En cualquier caso una
gran novela inmortal a la que puede que su posterior leyenda haya acabado deformando.
Como a un monstruo cualquiera.
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