lunes, 26 de enero de 2015

La propuesta del día: 

TINTÍN Y EL SECRETO DEL UNICORNIO (2011). Steven Spielberg

Qué dice Mariano que él no sabe nada de un unicornio

Voy a empezar este comentario haciendo una declaración, una proclama: adoro a Spielberg. Sí, yo también soy de esos que, en cierto momento de su vida y afectado por un postureo de lo más necio, renegó del Rey Midas y quiso ningunearle. Pero por fortuna para mí, aquella etapa de cretinismo supino ha quedado, creo, definitivamente atrás. Así que ahora me postro a los pies de uno de los dos o tres mejores directores del mundo en activo. Rindo pleitesía al tipo que consiguió que bañarse en el mar nunca volviese a ser lo mismo con Tiburón. Al tipo que redefinió el cine bélico y de paso cambió la forma de rodar cualquier escena de batalla con Salvar al soldado Ryan. Al tipo que cambió la historia del cine al incluir la animación por ordenador con Parque Jurásico. Al tipo que hizo poesía con la llegada de los extraterrestres a la Tierra en Encuentros en la tercera fase o que hizo llorar a varias generaciones de espectadores, de una tacada, con E.T. el extraterrestre. Y, sobre todo, rindo pleitesía al tipo que elevó el cine de aventuras a la categoría de obra maestra con la historia del arqueólogo y aventurero más famoso de la historia: Indiana Jones.

Y es a ésta última trilogía, la de Indy, a la que un inspiradísimo Spielberg vuelve para firmar una de las mejores películas de aventuras de lo que va de siglo. Porque sí, vale, es Tintín y es animación, pero lo que late debajo es el inequívoco espíritu del doctor Jones. Y es que ésta película perfectamente podría haberse llamado Indiana Jones y el secreto del unicornio

Sin traicionar al personaje original, Spielberg le añade unas dosis de su inigualable sentido del espectáculo para conseguir una historia desenfrenada donde las situaciones se suceden a velocidad de vértigo y donde la trama avanza ya no sin descanso, sino casi sin dejar tiempo al espectador para recuperar el resuello, todo ello con una coherencia interna magistral. Pilota Spielberg y sabe a donde vamos y como llevarnos. De ahí que, pese a que la película apenas supera la hora y tres cuartos, la sensación, cuando termina, es de que, durante al menos dos horas y media, te ha estado pasando un tren por encima. Trepidante, vertiginosa, divertida, emocionante... son casi dos horas de puro entretenimiento, no hay mucho más que decir.

Y es que puede que no sea el mejor Spielberg pero está muy cerca de él. Y muy cerca del mejor Spielberg casi no hay nada así que este magnífico Tintín es mejor que casi todo lo demás que puedas ver.




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Otros propuestas: 


ARACNOFOBIA (1990). Frank Marshall

¡El champú, se ha derramado todo el bote del champú!
Os hablaba, a propósito de Un cuento francés, de como, a raíz del éxito de Tiburón, había surgido una auténtica fiebre de películas con animales extremadamente agresivos y/o letales como protagonistas. En el caso de Aracnofobia, estrenada 15 años después de la obra maestra de Spielberg, lo que queda patente es la fatiga, el desgaste que la fórmula había sufrido a base de haberse repetido hasta la saciedad. Por eso, todo en esta cinta resulta absolutamente previsible y, por tanto, carente de la tensión necesaria para mantener el pulso de una narración de este tipo. Y aunque la primera media hora promete, al menos, unos mínimos de incertidumbre, lo cierto es que pronto, muy pronto, se despeña por los cauces de lo convencional hasta finalizar en un insulso y muy poco excitante final. Si al menos le hubieran dado más bola al personaje de John Goodman...


ELLA ES ÚNICA (1996). Edward Burns

Ventajas de ser director, guionista y actor: la rubia para mí
Edward Burns había debutado en 1995 como director con la prometedora, fresca e ingeniosa Los hermanos McMullen; una historia de tres hermanos en tres momentos distintos de sus vidas sentimentales y con tres puntos de vista muy distintos sobre las mismas. Había muchas conversaciones salpicadas de agudas reflexiones y regadas siempre con una buena cerveza. Era, ya digo, un estreno muy prometedor. Sin embargo, un año más tarde tan solo, al bueno de Burns parecían habérsele agotado las agudas reflexiones sobre la vida en pareja y la habilidad para elaborar buenos diálogos. Así, en Ella es única toda esa espontaneidad y agilidad de la que había hecho gala, se vuelve predecible y, por tanto, algo insulsa. No es una mala película pero tienes la sensación de estar viendo algo así como los descartes de su película anterior. Y esto ya es más arriesgado de afirmar pero quizás, y sólo quizás, algo de exceso de narcisismo por parte de Edward Burns hay. Aunque para corroborarlo haya que ver las películas que estaba por venir.


EL AMIGO DE MI HERMANA (2011). Lynn Shelton

Y esto, amiguitos, es un 69 mal entendido
Todos los años el cine independiente americano nos deja al menos dos o tres películas que, sin cambiar el rumbo de la historia, si dejan un regusto dulce, a cine bien hecho, honesto, de pocas pretensiones y por tanto, carente de ínfulas. En 2011, por ejemplo, llegaba esta dramedia romántica que ofrece algunas variaciones respecto a la fórmula convencional. Así, por ejemplo, los personajes atormentados lo son por circunstancias puntuales más que por una vida llena de penurias y/o carencias afectivas de cualquier tipo. Y, aunque no es Seven o Sospechosos habituales, guarda también un par de giros de guión curiosos (altamente recomendable verla sin haber leído absolutamente nada sobre ella... salvo este post). Pero sobre todo, como sucede a menudo en este tipo de películas, su gran baza es que hay un gran trabajo actoral detrás. Tanto Emily Blunt como Mark Duplass están notables. Mención aparte para Rosemarie DeWitt, una secundaria con un sorprendente y extraordinario curriculum a sus espaldas (¡sale en Mad Men y no la recordaba!), que eleva el nivel de la película uno o dos puntos. Sólo su exceso de celo a la hora de dirigir la trama a un final algo forzado lastran una buena historia que, como decía al principio, no cambiará la historia del cine pero acompaña bien y deja buen sabor de boca.

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