lunes, 24 de febrero de 2014

LAS 200 DE CINEMANÍA: 114 - LUCES DE LA CIUDAD (1931). Charlie Chaplin

La belleza era así...
Es genial cuando te encuentras una película que no sólo puedes resumir en una palabra, es que tienes la certeza de que esa palabra la contiene, la condensa. Es éste el caso, por supuesto. Y la palabra es PRECIOSA. Luego puedes añadirle una serie de adjetivos para precisar más, como "conmovedora", "divertida", "emocionante". Y hasta puedes añadir alguna que otra frase del tipo "pertenece al tipo de películas que te ayudan a vivir" o "hará que te rías con la misma facilidad e intensidad con la que te estremecerás". Y si eres un punto imprudente y un mucho emotivo puede que te atrevas a decir algo pretendidamente absoluto, del tipo "si no se te escapa una lagrimita con la escena final es que estás muerto". Por supuesto, sin aclarar si esa lagrimita es de emoción o de tristeza, que no se trata de spoilear. Y ya al final relees lo que has escrito lo que te lleva a recordar una vez más la película y entonces concluyes que podías haberlo contado todo en 3 palabras: JODIDA OBRA MAESTRA




GRAVITY – Alfonso Cuarón (2013)

¡Puedo ver mi casa desde aquí!
Una pena que la frase "en el espacio nadie puede escuchar tus gritos" ya estuviese pillada hace 30 años para Alien. Porque le habría venido al pelo a ésta. Una auténtica lección de cine y de psicología del miedo. De la angustia. Porque con nada el director juega con nuestra mente, con nuestras angustias, con nuestros miedos más instintivos y nos pone a prueba. Una lección de como, para provocar el mayor de los desasosiegos no hace falta más que ponerte en una situación límite, donde puedas compartir con el protagonista de turno su angustia por una supervivencia incierta. Improbable. Tiene ese punto agorafóbico de pelis como Open water y, curiosamente, experimentas el mismo tipo de agonía que con Buried, donde la emoción es justamente la contraria, la claustrofobia. Pero todas comparten algo: el espectador acaba sintiendo que pelea por su propia vida. Y es una experiencia agotadora de verdad. Por mucho que "sólo" sea una peli. Menos mal...




GANGSTER SQUAD – Ruben Fleischer (2013)

"Me voy a buscar a Elliot ¿venís?"
Hay ciertos géneros cinematográficos a los que, reconozco, les pido poquísimo para quedar satisfecho. Me pasa con los Western, con el cine catastrofista y, en menor medida, con el cine de gánsters. En este caso, aún reconociéndole sus carencias (ciertos lugares demasiado comunes y un final un tanto previsible y quizá, apresurado), el balance sale favorable. Veamos. Tenemos un villano de enjundia (Sean Penn en el papel de Mickey Cohen. Quizá un pelín sobreactuado pero no demasiado si tenemos en cuenta de quién hablamos). En el otro lado del ring, un par de verdaderos tipos duros (Josh Brolin parece, directamente, un actor de otra época, de hecho, de la que retrata la película y Ryan Gosling está en su salsa en estos papeles de tipo impasible, hierático). También tenemos una femme fatal que da la talla (vale, no es Kim Basinger en L.A. Cofidential, por cierto, película de la que bebe bastante, pero Emma Stone aguanta bien el tipo). Y Mireille Enos, Michael Peña o Nick Nolte completan un reparto que parece un verdadero all-star hollywoodiense. Si le sumamos una ambientación acertadísima y un guión eficaz el resultado final merece un notable, por mucho que la injusta comparación con Los intocables de Elliot Ness, a la que homenajea hasta casi caer en el plagio, le haga perder un poco de pie. Pero ya digo, si no eres exigente...



STOCKHOLM – Rodrigo Sorogoyen (2013)

No mires pero creo que nos están grabando
Hay algo extraño en esta película que impide que se te vaya de la cabeza del todo horas después de haberla visto. Creo que tiene que ver con el final (tranquilos, no hay spoiler). Incluso con la segunda parte de la película. Porque la película, como la historia en sí misma, está perfectamente delimitada en dos partes. A todos los niveles. La primera, la noche y parte de la madrugada, marcada por una serie de situaciones demasiado forzadas y por una interpretación de lo más relamida de Javier Pereira. Demasiados tópicos y demasiadas ínfulas. Sin embargo, cuando el sol sale, esto es, por la mañana, en la segunda parte de la película, Aura Garrido toma el mando de las operaciones y su interpretación resulta mucho más convicente lo que lleva la historia a un nivel bastante turbador y desasosegante y cuando creías que ibas a ver un remake barato y cañí de Antes del amanecer te encuentras con un producto totalmente distinto, con otras referencias. Al final, en los últimos 5 minutos de película, la historia se despeña por un excesivo deseo del director (y guionista) de llevarla por un derrotero que no es lo que está pidiendo, de forma que todo acaba sonando a truco de trilero, a trampa artificiosa. Y sin embargo, no me la saco de la cabeza desde anoche...


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